Atlanta-New York: Los Red Bulls aumentan la cotización del Este (1-3)

A nadie se le escapa que ahora mismo hay un salto de calidad notable en la MLS entre la Conferencia Este y la Oeste. El aterrizaje de Atlanta hace dos temporadas, el refuerzo progresivo de Toronto hasta convertirse en el campeón, la constante evolución de New York City o el empuje de los Red Bulls han convertido esta subdivisión de la liga en un auténtico espectáculo en el que todos luchan a brazo partido cada fin de semana por una buena posición de salida en los playoffs. Los Red Bulls corrían el riesgo de descolgarse de la aristocracia máxima si sumaban un tropiezo en Atlanta frente al equipo de las cinco barras, pero de la mano de Wright-Phillips consiguieron asaltar el fortín de Gerardo Martino y comprimir aún más una clasificación en la que el propio Atlanta, New York City, Columbus y los Red Bulls conviven en armonía separados sólo por cuatro puntos. Ahora son Orlando y New England los que tienen que andar con cuidado para que la brecha no se agrande.

No defraudó el partido del Mercedes Benz, con las máximas figuras de Atlanta y Red Bulls mostrándose desde el inicio. Almirón, señalado por su propio entrenador como serio candidato al MVP de la temporada, se echó al equipo a las espaldas y buscó la complicidad de Barco y Martínez. En los Red Bulls, Kaku tenía exceso de vigilancia sobre él por parte de los centrocampistas de Atlanta, pero entre Wright-Phillips y Royer, con su ya conocida e intensa presión, buscaban asfixiar la salida de balón por parte de Robinson, Parkhurst y González Pírez.

Atlanta pudo haber hecho con solvencia los deberes en la primera mitad, pero no contaban con el invitado rival de última hora. Meara ocupó la portería en un partido liguero al estar Robles lesionado, lo que dejó su marca de continuidad bajo los palos taurinos en 183. El suplente, fogueado en la clandestinidad de la US Open Cup y partidos incómodos de Champions League contra rivales centroamericanos en las últimas temporadas, no acusó la presión y empezó a sacar manos salvadoras por todos lados, sin discriminar si el peligro venía por parte de Almirón o de Martínez, insistentes a más no poder.

El vendaval ofensivo local terminó dando sus frutos poco antes de la media hora, cuando Barco supo aprovechar una asistencia del mediapunta paraguayo para superar por fin a un crecido Meara. Fueron realmente dos goles, pero a Martínez de nuevo se le cruzó el VAR, que terminó señalando una falta suya sobre Long antes de quedarse solo frente a la portería de los Red Bulls. Fue entonces cuando llegó el turno de Wright-Phillips, que comenzó su espectáculo particular forzando un riguroso penalti de González Pírez que Royer ejecutó sin sofocarse. Con las espadas el alto y el 1-1 en el gigantesco marcador del Mercedes Benz se llegó al descanso.

Fueron mucho más rápidos los Red Bulls en hacer los deberes en la segunda mitad. Aprovechando que los de Martino pasaron por una fase destemplada, Wright-Phillips se puso las pilas y se apuntó un doblete en un visto y no visto que dejó al aire las vergüenzas de la defensa de tres de Atlanta. En sólo cuatro minutos el marcador iba 1-3 y los locales respiraban aliviados porque el VAR había denegado una expulsión a Larentowicz que finalmente se quedó en amarilla. Meara cada vez estaba más tranquilo en la otra portería.

Quiso cambiar el rumbo el Tata desde el banquillo dando entrada a Villalba, relegado al papel de revulsivo en el último mes tras la recuperación de Barco. Su entrada supuso el retorno a un dibujo más tradicional, un 4-2-3-1, siempre con Almirón con libertad absoluta de movimientos, pero las intenciones de Atlanta para intentar empatar el partido se fueron por el sumidero cuando Garza levantó la pierna en exceso ante Davis y, ahora sí, vio la roja directa.

Con uno menos, las prisas y las malas decisiones se apoderaron de Atlanta y de Almirón en concreto. El paraguayo, a quien se le empieza a pedir más olfato de gol además de sus numerosas asistencias, empezó a probar fortuna desde todos los ángulos y en todas las posiciones. Demasiado fácil la tarea para un Meara al que no le pesó la responsabilidad de suplir la larga sombra del capitán Robles. El susto de Lawrence, que tuvo que ser trasladado a un hospital tras caer semiinconsciente sobre el césped, puso el punto final a un partido que tuvo de todo: emoción, VAR, goles, expulsiones… Y la certificación oficial de que la Conferencia Este es ahora mismo una de las divisiones más competitivas y atractivas de todo el continente americano.

Ficha técnica
Atlanta: Guzan; Robinson (Villalba, 64′), Parkhurst, González Pírez; Gressel, Nagbe, Larentowicz (Kratz, 64′), Garza; Barco (Zizzo, 72′), Martínez y Almirón
New York: Meara; Murillo, Parker, Long, Lawrence (Lade, 83′); Valot, Davis, Adams (Etienne, 78′), Royer (Muyl, 90’+5′); Kaku y Wright-Phillips
Goles: 1-0, Barco (26′); 1-1, Royer (42′, p); 1-2, Wright-Phillips (51′); 1-3, Wright-Phillips (55′)
Árbitro: Chris Penso. Amonestó a Valot, Larentowicz, Parker, González-Pírez y Lade. Expulsó a Garza por roja directa
Estadio: Mercedes Benz. 45 089 espectadores.

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