Atuesta, la brújula de Los Ángeles

Bob Bradley no había tardado en dar con la fórmula en la temporada de debut de Los Ángeles. Con la dificultad de acoplar a toda una plantilla nueva en la que no hay ni un sólo automatismo, el equipo recién llegado a la MLS empezaba a carburar de la mano de su experimentado entrenador, que ya había dirigido incluso a la selección de las Barras y Estrellas en el pasado. En torno a un 4-3-3 en el que Feilhaber, Kaye y Nguyen se intercambiaban las posiciones como si se tratara de un equipo de fútbol sala, la estabilidad estaba asegurada y parecía que un lugar en los playoffs también. Hasta que llegó el segundo derbi de Los Ángeles ante los Galaxy.

En ese partido el tobillo de Mark-Anthony Kaye se quebró en una acción con Perry Kitchen, dejando al joven canadiense en el dique seco durante lo que restaba de año. La irrupción de Kaye en la MLS había sido hasta ese momento una de las noticias más positivas de Los Ángeles, ya que su capacidad de ocupar espacios en la medular hizo más fácil el trabajo de los veteranos que atraían más los focos, caso de Feilhaber. Sin Kaye, tocaba reinventarse.

Era obligatorio darle una vuelta de tuerca al centro del campo, y en partidos sucesivos Bob Bradley probó a actuar como si no hubiera sucedido nada, reconvirtiendo el trivote en un doble pivote con Feilhaber y Nguyen. De repente, la mitad del campo era un auténtico erial para los aurinegros, con multitud de espacios vacíos disponibles para el rival y los dos centrocampistas titulares corriendo en vano persiguiendo sombras. Como resultado, dos derrotas consecutivas contra los Red Bulls (2-1) y Kansas City (0-2). Era necesario atornillar de nuevo esa zona y Bradley tenía la solución a mano en el banquillo: Eduard Atuesta.

El capitán de la Sub-20 colombiana había llegado al comienzo de la temporada, quizá un poco más justo que el resto de sus compañeros, procedente de Independiente de Medellín. Conocía la MLS de oídas por algún excompañero que terminó recalando en EE. UU. y creció fijándose en todo tipo de centrocampistas, desde Fernando Redondo hasta Sergio Busquets o Toni Kroos, aún en activo. Atuesta es un centrocampista ideal para manejar el tempo del partido, socorrer a los centrales y los laterales cuando éstos suben y dar oxígeno a sus compañeros en la medular. Teniendo en cuenta que sus compañeros están ya curtidos en un gran número de batallas, la presencia de Atuesta fue la mayor alegría posible para Feilhaber y Nguyen, que lo están jugando todo este año tras abandonar Kansas City y los Revolution, respectivamente.

Había tenido minutos antes de la lesión de Kaye, pero ha sido con la ausencia del canadiense cuando ha aprovechado su oportunidad para dar un paso adelante y posicionarse como un imprescindible para Bob Bradley. En su primer duelo como titular tras la baja de su compañero se hizo fuerte en el centro del campo ante Salt Lake e incluso dio una asistencia al recién llegado Christian Ramírez.

En un periodo delicado para Los Ángeles, en el que las dudas defensivas han aflorado y han llegado a comprometer incluso la titularidad de Miller en la portería, Atuesta ha supuesto un soplo de aire fresco para el equipo. La intensidad de la MLS, superior a la de la liga colombiana, ha hecho que durante el primer tramo haya tenido que aprender a adaptarse al nuevo torneo y, por tanto, contar con menos minutos. Su tiempo de adaptación, no obstante, ha sido breve y es probable que la apuesta que hizo en su momento John Thorrington, director general de Los Ángeles por obtener su cesión, termine convirtiéndose en un traspaso definitivo, como sucedió en Atlanta con Josef Martínez, primero cedido desde el Torino y posteriormente fichado.

Atuesta es consciente de que la MLS es su trampolín para cotas mayores, y en un momento en el que las categorías inferiores colombianas no han lucido como de ellas se esperaba, su salida a EE. UU. le está sirviendo para posicionarse como uno de los centrocampistas con más criterio de la competición, en la línea de figuras ya asentadas como Ilie Sánchez, Tyler Adams o Alex Ring, cada uno en su estilo. La primera temporada de la historia de Los Ángeles se recordará por los goles de Vela, el descaro de Rossi y, por qué no, el descubrimiento de Eduard Atuesta.

*Fotografía: Twitter @EduardAtuesta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s