Davy Arnaud, un guía de urgencia para Houston

Houston afronta la recta final de la temporada regular de la MLS con pocos motivos para alegría. La repentina pero no inesperada destitución de Wilmer Cabrera es sólo uno de los síntomas de un equipo en el que nada parece funcionar teniendo las piezas necesarias para, cuanto menos, competir bien. La actitud infantil en los últimos partidos de dos de sus piezas más importantes, Elis y Quioto, ha penalizado muchísimo a los Dynamo sobre el terreno de juego, que esperan que la llegada de Ramírez para pelear por el puesto de delantero centro con Manotas mientras en el otro extremo del campo la portería sigue sin ser fiable por mucho que la línea defensiva pueda ser considerada como una de las más sólidas de la liga.

Con este cúmulo de circunstancias asciende Davy Arnaud al puesto de primer entrenador después de tres años como asistente de Cabrera, por lo que no es un desconocido para los jugadores. Tampoco se espera que haya una revolución a tenor de la primera conferencia de prensa del técnico texano, que aboga por el día a día sin mayores pretensiones. “Los playoffs son el final de este camino de nueve partidos que nos queda. La prioridad para el equipo y los jugadores es el sábado, ése es el principal objetivo”, dijo en su primer encuentro ante los medios.

Arnaud fue reclutado para incorporarse a su cuerpo técnico en Houston y servir de enlace entre los jugadores y el entrenador. Su experiencia como jugador de la MLS durante 14 temporadas lo convertían en una pieza de autoridad para una plantilla que en ese momento llevaba tres años alejada de la pretemporada, y en aquella presentación en noviembre de 2016 se mostraba mucho más confiado que en su última aparición pública. “Hay una delgada línea en nuestra liga entre los equipos que triunfan y los que no. No lleva mucho tiempo que las cosas vayan en la dirección correcta de nuevo”.

La recepción de Davy Arnaud por parte de la afición tampoco ha sido especialmente cálida. Los fieles del BBVA son conscientes del aburguesamiento en el que habían caído tanto los jugadores como Wilmer Cabrera, y Arnaud no es alguien ajeno a ese problema. La mira ya está situada en 2020, donde se espera que la entrada en el grupo propietario de los Dynamo del jugador de los Houston Rockets James Harden zarandee un poco el árbol de la franquicia y traigan jugadores y un nuevo entrenador con ideas nuevas para dar un paso adelante. Por ahora, la consigna no va más allá de tachar días en el calendario sin mayores esperanzas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s